[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nuestra generación jamás pensó vivir una pandemia, pensábamos que eso era parte de los libros de historia y los documentales, y con desdén miramos el COVID-19 como algo lejano, creyendo que jamás nos tocaría.[/vc_column_text][vc_column_text]Está aquí, llegó más rápido de lo pensado, con el afán propio de este mundo globalizado.[/vc_column_text][vc_column_text]Nos ha mantenido días enteros pegados a las noticias, a las redes sociales, pendientes de cada avance y cada movimiento. Nos ha generado preocupación, estrés, tristeza, desesperanza. Nos ha hecho sentir por momentos que lo que ven nuestros ojos es parte de una película hollywoodense, para después mostrarnos que es tan real como nuestra propia existencia.[/vc_column_text][vc_column_text]Y a pesar de todo esto, mi positivismo innato me impulsa a decirles que así como han pasado las pestes, las guerras, las depresiones económicas, las catástrofes naturales, esto también pasará.[/vc_column_text][vc_column_text]Quiero invitarlos a que no perdamos la esperanza. Seguro serán días difíciles, pero con certeza les digo que vendrán también los días felices, que regresarán los abrazos, que recuperaremos la libertad.[/vc_column_text][vc_column_text]Al tener en mente que esto la situación actual es transitoria, al ser capaces de ver la luz al final del túnel, podremos sobrellevar de una mejor manera esto que nos ha tocado vivir. Podremos concentrarnos en las soluciones, podremos ocuparnos en vez de preocuparnos.[/vc_column_text][vc_column_text]La buena noticia es que somos nosotros quienes decidiremos cómo se escribe esta historia, si atendemos las indicaciones, si nos cuidamos los unos a los otros, si actuamos con responsabilidad saldremos de esto más rápido que tarde.[/vc_column_text][vc_column_text]Hagamos posible que vuelvan los abrazos, las celebraciones familiares, los partidos de dominó con los vecinos, los partidos de fútbol con nuestros hijos, el café con los amigos, las conversaciones después de almorzar con los compañeros de trabajo, los apretones de mano, las tardes en el parque, los días de playa. Traigamos de vuelta la cotidianidad.[/vc_column_text][vc_column_text]Está en nuestras manos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]