Recientemente el Banco Mundial publicó la más reciente edición del informe “Connecting to Compete 2016″ en el cual se calificó y comparó el desempeño de 160 países en materia logística.
Los atributos calificados que en consideración de esta entidad determinan el desempeño de un país en el área logística son su situación política, infraestructura, normas, geografía y economía. Así mismo tienen en cuenta la eficiencia en el despacho aduanero, la calidad de la infraestructura y la puntualidad de los embarques.
El primer país latinoamericano que aparece dentro del ranking es Panamá en el puesto 40, por su parte, Colombia se ubica en el puesto 94 a nivel general y en el 14 a nivel regional.
Alemania ocupa el primer lugar a nivel general, por segunda vez consecutiva, y Siria ocupó la última posición.
Según José Guilherme Reis, G
Así mismo afirma que “el comercio mundial depende de la logística, y la eficiencia con que los países importan y exportan bienes determina el modo en que crecen y compiten en la economía mundial. Los países con una logística eficiente pueden vincular con facilidad a las empresas con los mercados nacionales e internacionales a través de cadenas de suministro confiables. Aquellos cuya logística es ineficiente enfrentan costos elevados (tanto en tiempo como en dinero) en el comercio internacional y en las cadenas internacionales de suministro. Esto puede perjudicar gravemente la capacidad de un país de competir con otros”.
Compartimos las conclusiones principales de este informe publicadas en el sitio web del banco mundial:
- Los países de mejor desempeño son aproximadamente los mismos desde 2010. El grupo de los 15 países de mejor desempeño ha variado solo marginalmente desde 2010, y en él figuran actores dominantes del sector de las cadenas de suministro, como Alemania, los Países Bajos y Singapur. En el informe de 2016, Alemania ocupó el primer lugar de la escala y Siria, el último. Los países ubicados en la parte inferior de la clasificación son economías frágiles afectadas por conflictos armados, desastres naturales, inestabilidad política o limitaciones geográficas.
- Persiste la “brecha logística” entre los países más desarrollados y los menos desarrollados. Los países de ingreso alto obtienen en promedio puntajes un 45 % más altos que los de ingreso bajo. En las ediciones anteriores de este informe, los de peor desempeño parecían estar avanzando. No obstante, esa tendencia se revirtió en 2016 y ahora la brecha entre los países de mayor puntaje y los del extremo inferior de la escala se ha ampliado.
- La confiabilidad de la cadena de suministro sigue siendo una preocupación importante tanto para los comerciantes como para los prestadores de servicios de logística. En los 30 países con mayor puntaje en el índice de desempeño logístico, tan solo 1 de cada 10 embarques no cumple con los criterios de calidad. En los 30 países de peor desempeño, la cantidad de embarques que no cumple con esos parámetros es casi el triple.
- El nivel de ingreso no explica por sí solo el desempeño. La voluntad de introducir reformas e implementar buenas prácticas y políticas puede tener un impacto directo en la fluidez de los embarques transfronterizos. Los ejemplos como el del territorio aduanero único de la Comunidad de África Oriental —que permitió una abrupta reducción en los plazos para el despacho de aduanas en los corredores regionales— ilustran de qué forma este tipo de modificaciones normativas pueden tener efectos positivos directos en la eficiencia de las cadenas de suministro.
- La infraestructura sigue siendo importante para garantizar una conectividad básica y el acceso a vías de salida para la mayoría de los países en desarrollo.En todos los grupos de ingreso, los encuestados mencionaron que la infraestructura estaba mejorando. No obstante, los países ubicados en el quintil más bajo del índice de desempeño logístico avanzan a un ritmo mucho más lento que los del extremo superior de la escala. En todos los niveles de ingreso, los profesionales del área de la logística se muestran más satisfechos con la infraestructura de información y comunicaciones y menos conformes con la infraestructura ferroviaria.
- Las reformas en la gestión de las fronteras constituyen una grave preocupación. Los países situados en la parte más baja de la clasificación continúan lidiando con trámites burocráticos y largas demoras. Esto se observa especialmente en los países de ingreso bajo limitados por su geografía, como los países en desarrollo que carecen de salida al mar.
Fuente: Banco Mundial